miércoles, diciembre 28, 2016

Minecraft Luigi: "Ya no quiero vivir en este planeta"

Reddit es sin duda la página de inicio del Internet. Si no sabes que es Reddit bastará con saber que es la web más fea que existe con el mayor tráfico del mundo. Allí encuentras todos los contenidos divididos en sus correspondientes comunidades y curados por sus millones de usuarios. Sí es fea, muy fea, pero es la mejor.

En ella me crucé con la publicación "Un niño en el Centro Comercial llamo a este personaje 'Minecraft Luigi'" y con la discusión que se formó alrededor de su imagen como suele suceder en Reddit,

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Minecraft Luigi

Un tono melancólico, burlón y depresivo dominó la discusión con comentarios como: "Ya no quiero vivir en este planeta", "¿No te rompe el corazón?...", "¡Yo culpo a los padres!" cosa que descubrí minutos después de haber realizado mi propio comentario, porque soy un inter-nauta común que primero expresa su opinión y luego se informa de lo que sucede en el mundo.

Así que he venido a mi blog a prácticamente, hacer un Copy/Paste de mi respuesta.

En lo personal me parece brutalmente épico ese comentario por parte de un niño del año 2016. Lo digo honesta y sinceramente y no como pensaron varios en Reddit de forma "irónica o sarcástica".

Me parece fabuloso que un icono de la cultura de los videojuegos sea facilmente reconocible para un infante y que además lo haya echo desde su propia perspectiva de aquello que conoce.

No existe otra forma de conocer el mundo.sino a través de los lentes de nuestras experiencias y nuestros sentidos, de aquello con lo cual estamos familiarizados. Pregúntale a Platón, Descartes, Kant y tantos otros filósofos.

Esperar que un niño tenga la misma experiencia que un adulto frente al mismo estímulo no sólo es estúpido sino que demuestra una gran ignorancia y una falta de capacidad de esa persona de ponerse en los zapatos de alguien más. Pero el Internet está lleno de gente que no pueden ver más allá de sus monitores, o peor aún, no quieren ver más allá.

Mientras tanto espero no ser uno de ellos...

martes, diciembre 20, 2016

Sentido Común

Vamos a atender el primero de los asuntos de esta nueva temporada: Me he vendido a los viles y seductores brazos del capitalismo salvaje. Ahora hay anuncios de Adsense en este blog porque quizá unos churupitos debe generar esta paja.

No es la primera vez que lo hago, de hecho, me he estado lamentando de hace unos días porque si hubiera dejado los anuncios desde por allá en 2008 quizá ahora tendría 2 o 3 dolarines. Es que la taza de pago es tan baja que no me sorprende que lo haya dejado sin anuncios después de un rato.

Ahora que lo pienso, a pesar de la mala paga que es Google, dejar corriendo anuncios habría sido mejor que la alternativa, ya que como dice el amigo #1 de la televisión venezolana - que veía mi mamá - Gilberto:
Es mejor tenerlo y no necesitarlo,
que necesitarlo y no tenerlo.
... Era como sentido común.

- "Oye pero que transición tan elegante y sutil ésta que acabas de introducir", me dirás -. 

Sin embargo, como demuestra esta entrada, carezco grandemente de ese sentido. Yo tengo, o solía tener, otro sentido más afinado y sobre el cual basaba mi existencia: el sentido de la paja. Éste no es más que un intento fallido de recuperar un poco de alguno de ellos y quizá un poco de ambos.

No se puede construir un puente sin talar unos árboles... bueno, sí se puede... especialmente en la era moderna.

No se puede un omelette sin romper unos huevos y esta entrada - y muchas de las que vienen - no son más que esos huevos rotos que serán sacrificados por el bien estar de la paja futura.

"Romper huevos para hacer la paja"... suena tan... adecuado. 

Honestamente, como ya debes haberte dado cuenta, tenía la intención de escribir sobre una cosa pero he terminado hablando de huevos rotos, sin duda una tragedia. Tuve una idea en la que explicaba como en mi trabajo falta el sentido común y que las cosas debían ser diferentes. Tú sabes, lo que todo empleado dice en cualquier momento de su empleo y siempre está vigente, no importa cuando se diga, respecto a qué o quién, pero eso no es lo que ha salido hoy.

Hoy sale paja.

Pero antes de irme, quiero dejar claro que la razón por la cual quería escribir sobre el sentido común es porque al verlo carente en otros me doy cuenta que el otro es siempre un espejo.

Siempre un espejo.

viernes, diciembre 16, 2016

Esto No es para Leerlo

Para quién no se ha enterado, estos últimos meses han sido de una intensidad laboral que se escapa de mi entendimiento.

He tenido muchos trabajos, unos más fuertes que otros - es contigo Lagunazo -, y con variados niveles de satisfactoriedad - del verbo satisfactoriar - pero a todos les tengo cariño y no cambiaría ninguno.

Como decimos en los juegos de rol, todos me han dado puntos de experiencia. Ahora, decir que esos puntos han sido usados responsable, adecuada y/o eficazmente es harina de otro costal. Lo cierto es que estoy agotado. Me la paso agotado. Exhausto. Y esto de vivir para trabajar no va conmigo.

No es fácil pasar más del 70% de cada semana bajo estrés y ansiedad constantes y ver que el fin de semana llega y se va con uno sintiendo que perdió los días en el simple hecho de tratar de descansar. Tantas cosas que me gustaría hacer pero el cerebro no las puede ya ni recordar o cuando las recuerdo no puedo ver más allá de mi nariz - que es bastante grande - una forma de acercarme a esos 'proyectos'.

Siempre he sabido que soy una persona que depende de fuentes externas para motivar mis acciones. Tiendo a buscar cosas con un final establecido porque llegar a ese final es justo el empuje que necesito para motivarme a completarlas. Para muestra, todos mis cuentos de Shortcuentos. Me gustan las "deadlines" impuestas y me motivan a cumplir aquello que piden.

Un ejemplo de eso ha sido mi incursión a escribir aventuras genéricas para juegos de rol para distintos proyectos. Claro, eso también está motivado por el incesante ego que llevo dentro que aceptará cualquier oportunidad de ser PUBLICADO EN PAPEL y ser reconocido por alguien, algún día, en algún lado, aunque sea en la web, una vez a la semana, por un bot de Twitter.

Me siento insuficiente e inadecuado tanto en lo personal como en lo profesional y añoro los días de simpleza que solía tener. Dicen que esto es lo que llaman ser adulto... Me recorre un escalofrío por la espina dorsal con sólo referirme a mi con esa palabra pero no hay de otra. He huido por 33 años de ella y me ha alcanzado. Estoy cansado y ya no se correr como antes.

Lo siento Principito, ya casi no te oigo reír en las estrellas. No te he olvidado, he cometido un pecado aún peor, me he olvidado a mí - Inserte Imagen de Mufasa aquí -.

Esta entrada no es para ser leída, es para recordarme que debo hacer cosas que disfruto, como leer cómics, jugar rol y escribir en este blog. Nada que una vez estuvo en Internet será olvidado y quiero convertir esto en esa motivación externa que me permita recordar quien soy.

lunes, mayo 16, 2016

¡Me robaron!

El silencio en este blog ha sido interrumpido hoy. como ya he mencionado en otras oportunidades y cada uno de mis regresos a las andanzas bloggeras, la vida tiene una forma bastante absoluta de arrebatar toda la atención que poseo pero en esta oportunidad al menos unas líneas son requeridas.

Confío en que eres un lector(a) muy inteligente, después de todo estás en mi blog y si eso no es evidencia y refutable de tal afirmación no se qué otra prueba requiere el mundo para concederte a ti un Oscar por aparentar normalidad y para concederme a mi un Pulitzer por las contribuciones, que sin duda alguna mi arduo trabajo en, esta página ha proporcionado a la humanidad, el mundo y sus alrededores intergalácticos.


Alvar Aalto - Savoy Vase, 1936
Todo comenzó una tarde como cualquier otra en la cual me dirigía a mi hogar con la simple intención de cambiarme de ropa para ir cómodamente a la Exhibición MashUp de la Galería de Arte de Vancouver, porque aparentemente ahora soy así de interesante, educado y elegante, con el único objetivo de ir a deleitarme al mostrar mi ignorancia artística al ver las maravillosas obras de mentes que van desde principios de Siglo XX hasta la actualidad y decir que eso no es arte y que no entiendo porque hay un tazón de vidrio que parece que un Dugtrio fue moldeado en cristal sin oportunidad de decir "No" - Recuerden que el consenso es lo más sensual de toda... expresión artística -.

Al llegar, cuál sería mi sorpresa al encontrar el marco de la puerta del sótano donde vivo alquilado en un estado lejos de funcional y trozos de madera, resultado de su ruptura a manos de algún amigo de lo ajeno, esparcidos por el piso. No fue muy complicado saber de ante mano que mis propiedades eran hoy menos que ayer, y que debería estar agradecido por tener lo que aún me quedaba.

Al entrar a mi cuarto, las prendas de ropa, que yo había organizado encima unas de otras mientras esperaba que fueran suficientes para una lavadora, se encontraban en el suelo, gavetas abiertas y tiradas al piso demostraban que el perpetrador estaba buscando algo, cualquier cosa de valor para llevarse en un instante y por su puesto no encontró nada, pues, porque soy pelabola, lo sabes tú, lo sé yo pero no lo sabía él (o ella, yo no tengo porque discriminar, las mujeres pueden hacer todo lo que un hombre de igual manera #Feminismo), de haberlo sabido, no entraba a mi casa. pero lo que sí encontró, para mi dolor, fue mi laptop y ni corto ni perezoso la tomó junto a una bolsita de tela que él pensaría tendría algunas joyas variadas en su interior observando que al tacto parecía contener rocas preciosas, y antes de salir, al ver la puerta que ahora haía perdido el objetivo único de su función: mantener extraños fuera, vio también un par de zapatos que tenían conmigo más de 8 años que decidió expropiar sin pena alguna.

Por supuesto, contacté con la policía, en estos países del primer mundo, reportar crímenes ante la ley es algo así como obligatorio, un concepto que me tomó unos momentos asimilar pero con la esperanza de extranjero que vivió donde un robo es cotidiano y no es algo por lo cual alarmar a nadie, marqué el tan reconocido 9-1-1 por tercera vez en mi vida (Lee la 1ra Aquí, y la 2da Aquí).

Rápidamente, me contestó un hombre, me transfirió a al estación de policía y allí un oficial me dijo las palabras que aún hoy me confunden un poco "¿Estará Ud. allí para esperar que llegue la policia?" y a pesar de que quería ir a la Galería de Arte mi mente se preguntó "De bolas, ¿a dónde coño más voy a estar yendo si se metieron en mi casa a los coñazos y me robaron?" a lo que respondí: "Sí" con tono sereno y paciente.

Los segundos de espera se convirtieron en minutos y estos a su vez en horas, pero la convicción del primer mundo me mantenía al pié, sin tocar nada, porque yo he visto películas y allí siempre dicen que hay que dejar todo tal cual lo dejó el criminal para no alterar la escena, para que las autoridades puedan recaudar la mayor cantidad de información y atrapar así al malhechor.

Llegó el oficial, quien revisó la escena y procedió a realizar una serie de preguntas que consistían más que todo en que yo hiciera su trabajo: "¿Dónde será el mejor lugar para que dejara las huellas?" a lo que respondí señalando la obvia manilla de la puerta de mi cuarto, las gavetas en el suelo, la ropa movida, las puertas abiertas, etc.

"Esas superficies no son buenas para recolectar huellas" fue su respuesta y mientras escribo estas palabras siento un leve aneurisma formarse en mi cabeza. Aparentemente, tocar las cosas no es suficiente para conseguir huellas también hay que tocar la cinta adhesiva forense que tienen los policías porque de otra forma no hay manera de obtener información alguna. Así que a embalar todo en plástico para facilitar el trabajo policial.

Para terminar, pregunté que tipo de cosas podría hacer para prevenir que estas cosas se repitan en el futuro y luego de una breve inspección de mis aposentos, concluyó que ya tenía todas las cosas posibles y que "Quien quiera entrar en tu casa a la fuerza, lo logrará" y al pronunciar esas palabras, como si un antiguo conjuro celta se activara, mi alma se sintió en casa porque la ineptitud de policíaca no tiene bordes ni fronteras y se extiende más rápido de la velocidad de la luz a través de culturas.

Existen un par de moralejas pajúas que tengo en mente y espero dedicarles una entrada posterior a ellas pero por ahora sólo nos queda saber que:

Mientras más cambian las cosas más siguen igual.